Angiograma

Angiograma Retinal

Es una técnica diagnóstica utilizada para la interpretación de numerosas enfermedades oculares afectando principalmente a la retina. La técnica consiste en la inyección intravenosa de un colorante específico (fluoresceína) que emite una fluorescencia al llegar al flujo sanguíneo retiniano, poniendo de manifiesto las arterias y venas retinianas así como otras estructuras. Una vez visible el flujo sanguíneo, se captaran las imágenes resultantes a través de un aparato llamado angiógrafo.

Este complejo aparato contiene unos filtros especiales que permiten la impresión de las imágenes en papel fotográfico o en formato digital. El estudio de las secuencias fotográficas a lo largo de un tiempo establecido (de 5 a 10 minutos desde la inyección del colorante) nos aporta una valiosa información del estado de distintas lesiones retinianas. Estas secuencias ayudarán a establecer diferentes diagnósticos, y también se comprobará la eficacia de un tratamiento a largo plazo.

Está indicado en el seguimiento de lesiones vasculares: diabetes, trombosis venosas, embolias arteriales, hipertensión arterial, vasculitis, diagnóstico de afecciones maculares, degeneración macular asociada a la edad (DMAE), membranas epiretinianas, agujeros maculares, membranas submaculares, neovasos submaculares, diagnóstico diferencial de lesiones inflamatorias retino-coroideas, uveítis, coroidopatías, estudio de enfermedades neuro-oftalmológicas, neuropatías ópticas y algunos tipos de glaucoma.

La técnica consiste en instilar gotas para dilatar la pupila del paciente con la finalidad de visualizar correctamente el fondo del ojo. Utilizaremos una inyección de fluoresceína sódica del 10 al 20% en cantidades estándar de 3 a 5 cc, en una vena del brazo o mano; esta inyección será administrada por una enfermera.

En un intervalo de 3 a 5 minutos la fluoresceína se distribuye en sangre, tiempo que aprovecharemos para colocar al paciente correctamente delante angiógrafo. Con el paciente ya en posición, se realizará una serie angiográfica, tomando varias fotografías por cada ojo y, según los casos hasta los 10 minutos para analizar otro tipo de lesiones. Cuando es difícil la inyección en vena, ya sea por poca colaboración o por fragilidad venosa, existe la alternativa de administración del colorante por vía oral. No obstante esta alternativa no será recomendada ya que aporta menos información del flujo retiniano.