Retinografía

Retinografía y/o Foto de Papila

Es una prueba diagnóstica que permite obtener una imagen del fondo del ojo o retina. Es una técnica no invasiva, segura y accesible. No es dolorosa y se puede realizar en tan solo pocos minutos. El retinógrafo es un equipo formado, entre otros elementos, por una cámara fotográfica que permite tomar imágenes en color del fondo del ojo. Una vez obtenida la imagen, se puede conservar en la base de datos para compararla con fotografías  de revisiones previas y posteriores, de modo que quede constancia de cómo era la retina en una fecha determinada y controlar su evolución en el tiempo.

Pero además de ofrecer datos sobre la visión del paciente, permite detectar patologías en estadios muy iniciales, que aún no han manifestado síntomas y que pueden desarrollarse en unos años. Supone por tanto una importante ventaja de cara a la detección temprana, una gran ayuda para pronosticar los factores de riesgo del paciente, así como para asignar un tratamiento adecuado.

En la retinografía se puede observar pequeños detalles del fondo del ojo, la mácula, el nervio óptico y el tamaño de las venas y arterias, para comprobar si presentan un estado normal o algún tipo de lesión ocasionada quizás por una enfermedad.

Es muy útil en las observaciones de patologías como la DMAE (degeneración macular asociada a la edad), trombosis venosa, retinopatías diabéticas, nevus y todo tipo de alteraciones que afecten al polo posterior del globo ocular.